Durante las dos últimas décadas se han notado dos tendencias opuestas en el mundo de la cafeticultura; por un lado hay más estudios científicos que muestran la importancia de los cafetales de sombra, en la conservación de la biodiversidad y los servicios ambientales, por el otro, ciclos internacionales de sobreproducción y déficit cada vez más fuertes que dejan a los cafeticultores descapitalizados y desanimados. Como resultado de esto, los cafeticultores están cada vez más dispuestos a abandonar sus cafetales o reconvertirlos a otros usos de suelo, en espera de mejores rendimientos en el corto plazo. Sin embargo, estas acciones empobrecen las regiones cafetaleras en términos socioeconómicos, culturales y ambientales.

Estas tendencias han sido visibles en el estado de Veracruz, donde se realizaron algunos de los primeros estudios ecológicos de fincas de café a nivel mundial (Jimenez-Ávila y Gomez Pompa 1982) y donde actualmente los bosques y selvas no perturbados ocupan sólo el 4% del territorio del estado (INEGI 2007). El reemplazo de estos pocos bosques y de las fincas de café de sombra en las zonas media y alta de las cuencas por usos de suelo más intensificados, está amenazando la gran biodiversidad del estado y provocando ciclos de inuncadiones y sequías cada vez más fuertes, con graves consecuencias para los poblados en la zona costera. Asimismo, las zonas cafetaleras tienen altos niveles de marginación y cada vez hay menos jóvenes dispuestos a seguir los pasos de sus papás como cafeticultores.

Con el fin de revertir estas tendencias en la entidad, ayudar a los productores de café a mejorar su bienestar socioeconómico y conservar el patrimonio natural de sus cafetales, un grupo de investigadores del Instituto de Ecología, A.C. inició el proyecto Biocafé en el 2003, con el fin de determinar la capacidad de las fincas de café de sombra para conservar la biodiversidad y servicios ambientales del bosque mesófilo de montaña o bosque de niebla, un tipo de bosque con biodiversidad pero muy amenazado a nivel nacional e internacional. Los resultados de este proyecto mostraron que los cafetales producen mucho más que sólo café y que la sombra diversificada puede generar muchos beneficios para los productores, ayudándoles a bajar sus costos de producción y aumentar sus fuentes de ingreso (Manson et al. 2008). Los resultados de éste y otros estudios similares sobre la biociversidad y los servicios ambientales de las fincas de café están resumidos en las páginas de este manual. Aunque está dirigido principalmente a cafeticultores de la región centro del estado de Veracruz, las recomendaciones y la información presentada son relevantes para cafetales en otras regiones de la República Mexicana.

La publicación de este manual fue apoyada en parte por un proyecto del Fondo Institucional de Fomento Regional para el Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación (FORDECYT). La meta de este esfuerzo interinstitucional fue fortalecer una alianza entre productores, investigadores y tomadores de decisioines, que reconozcan el valor de los cafetales de sombra y compartan el compromiso de desarrollar nuevas estrategias de manejo en este cultivo. Asimismo, que promueva las capacidades agroecológicas de los cafetales, la producción diversificada y sustentable de café de calidad, la búsqueda de nichos especializados de mercado, la autosuficiencia alimentaria y la conservación y restauración de los ecosistemas. Esto último mediante estrategias de pagos por servicios ambientales y propuestas de políticas públicas que mejoren las condicones de la vida de los participantes en la cadena de valor cafetalera. A través de este esfuerzo colectivo esperamos empoderar a los cafeticultores de la región centro del estado de Veracruz, dándoles las herramientas, el conocimiento y apoyo necesarios para asegurar una vida digna y próspera para ellos y para futuras generaciones de productores, asegurando que la región se siga beneficiando de los múltiples servicios ambientales proporcionados por sus fincas.